Uno de los misterios más apasionantes de la historia es la existencia, o no, de la Atlántida. Desde el mismísimo Platón son inumerables las referencias a este continente misterioso que si bien no está demostrada su existencia, ha suscitado numerosísimas páginas de diferentes historiadores desde hace más de 2000 años.
Platón, en el Timeo, relatando los viajes de Solón a Egipto, habló de unos sacerdotes que le revelaron de una guerra sucedida muchos años atrás, entre los egi
pcios y los habitantes de la Atlántida. Esta se encontraba en el centro del océano Atlántico y sus riquezas eran inmensas. Sin saber cómo, aunque se habla de un gran cataclismo, se hundió.
A partir del XVI, surge de nuevo la idea de la Atlántida con la conquista de América. La hipótesis comienza a plantearse tras darse cuenta que a miles de Kilómetros de Egipto, en el actual México, también se construyeron pirámides. Una antigua leyenda, relataba, que los actuales aztecas, provenían de una isla, llamada Aztlán, que se hundió en el Atlántico. ¿Podían ser los aztecas los descendientes de la atlántida?
Un arqueólogo llamado Churchward, descubrió en la India tablillas sagradas escritas por los NAACAL. En ellas se relataba que el ser humano había nacido en el continente Mu, hundido en el Pacífico. Las semejanzas entre los dioses egipcios y el dios Toot, de los Naacal, son impresionantes... Además, según las leyendas, adoraban al dios Sol Ra... Parece ser que este continente se hundió sobre el año 12000 A.C, debido a erupciones volcánicas y poco después pasaría lo mismo con la Atlántida. Los habitantes de Mu, huirían a la Atlántida y poco después pasarían al continente sudamericano y hacia Europa.
Las últimas teorías sitúan a la Atlántida o bajo la Antártida, a lo que Einstein se opuso hasta la saciedad por ser gológicamente imposible o bien bajo el actual lago Popoo de Bolivia, donde se han obtenido imágenes de una construcción rectangular, semejante a la descrita por Platón, llegándose a identificar hasta los canales y los muros de defensa de la ciudad.
Ahora bien, objetivamente hablando, todo lo expuesto hasta el momento no se ha comprobado, pero quién dice que de ilusión no se puede vivir...
Platón, en el Timeo, relatando los viajes de Solón a Egipto, habló de unos sacerdotes que le revelaron de una guerra sucedida muchos años atrás, entre los egi
pcios y los habitantes de la Atlántida. Esta se encontraba en el centro del océano Atlántico y sus riquezas eran inmensas. Sin saber cómo, aunque se habla de un gran cataclismo, se hundió.A partir del XVI, surge de nuevo la idea de la Atlántida con la conquista de América. La hipótesis comienza a plantearse tras darse cuenta que a miles de Kilómetros de Egipto, en el actual México, también se construyeron pirámides. Una antigua leyenda, relataba, que los actuales aztecas, provenían de una isla, llamada Aztlán, que se hundió en el Atlántico. ¿Podían ser los aztecas los descendientes de la atlántida?
Un arqueólogo llamado Churchward, descubrió en la India tablillas sagradas escritas por los NAACAL. En ellas se relataba que el ser humano había nacido en el continente Mu, hundido en el Pacífico. Las semejanzas entre los dioses egipcios y el dios Toot, de los Naacal, son impresionantes... Además, según las leyendas, adoraban al dios Sol Ra... Parece ser que este continente se hundió sobre el año 12000 A.C, debido a erupciones volcánicas y poco después pasaría lo mismo con la Atlántida. Los habitantes de Mu, huirían a la Atlántida y poco después pasarían al continente sudamericano y hacia Europa.
Las últimas teorías sitúan a la Atlántida o bajo la Antártida, a lo que Einstein se opuso hasta la saciedad por ser gológicamente imposible o bien bajo el actual lago Popoo de Bolivia, donde se han obtenido imágenes de una construcción rectangular, semejante a la descrita por Platón, llegándose a identificar hasta los canales y los muros de defensa de la ciudad.
Ahora bien, objetivamente hablando, todo lo expuesto hasta el momento no se ha comprobado, pero quién dice que de ilusión no se puede vivir...
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