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CONFUCIO
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dilluns, 28 de març del 2011

El mar de Dunas de Marte

El Planeta Marte, desde el inicio de la astronomía ha sido uno de los planetas más estudiados de nuestra galaxia. Uno de los motivos principales es su proximidad y la existencia de evidencias que pudieran demostrar que sería posible la vida fuera de nuestra Tierra. Una de las zonas más exploradas ha sido el mar de dunas del polo norte del planeta. Hasta hace bien poco se creía que dichas dunas estaban en perpetua congelación e inmóviles. Pero, gracias a una foto fija, los científicos han descubierto en la zona cambios repentinos. Bruscas avalanchas de arena, nuevos nichos y barrancos que aparecen por sorpresa... ¿Cómo puede producirse todo eso si, según parecía, el viento marciano no era capaz siquiera de levantar unos cuantos granos de arena? ¿Qué lo ha provocado? Los científicos creen saber la respuesta: capas heladas de dióxido de carbono que cambian según la estación y una inusitada fuerza del viento, mucho mayor de la esperada. Lo ocurrido lo ha revelado la cámara de alta resolución que lleva la Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), de la NASA, que llegó al Planeta rojo hace cinco años y que ha pasado cuatro de ellos -dos años marcianos- avistando la zona. La investigación aparece publicada esta semana en la revista Science.
Estos campos de dunas cubren una superficie del tamaño de España situada en una banda alrededor del planeta en el borde del casquete polar norte. Aunque los nuevos resultados sugieren que esta zona se encuentra entre algunos de los paisajes más activos en Marte, pocos cambios se habían detectado en estas dunas antes de que la cámara los detectara.
Los científicos habían considerado las dunas bastante estáticas desde que se formaron hace mucho tiempo, cuando los vientos en la superficie del planeta eran mucho más fuertes que en la actualidad, pero las imágenes de HiRISE explican una historia diferente.

La clave de estos cambios se encuentra en dos factores, el dióxido de carbono helado y las ráfagas de viento más fuertes de lo esperado. Para empezar, una capa estacional de dióxido de carbono congelado, o hielo seco, cubre la región en invierno y cambia a forma gaseosa en la primavera. «Este flujo de gas desestabiliza la arena de las dunas de Marte, causando avalanchas y la creación de nuevos nichos, barrancos y pistas», explica Hansen. «El nivel de erosión en sólo un año de Marte fue realmente sorprendente. En algunos lugares cientos de yardas cúbicas de arena habían caido en avalancha por la cara de las dunas».
El viento impulsa otro tipo de cambios. Especialmente sorprendente fue el descubrimiento de que las cicatrices de las avalanchas de arena podían ser borradas parcialmente en un solo año marciano. Es realmente curioso, ya que los datos de vehículos marcianos como Phoenix muestran que los fuertes vientos son muy extraños.
«Tal vez el clima polar es más propicio para altas velocidades del viento», explica Hansen. Los nuevos hallazgos ayudarán a los científicos a comprender mejor qué ocurre sobre la superficie mariciana, lo que, al mismo tiempo, sirve para entender la historia de este misterioso planeta

diumenge, 27 de març del 2011

Las estrellas II




Las estrellas

 Es un cuerpo celeste que brilla emitiendo luz propia.

En términos generales, una estrella está formada por una esfera de gas que se mantiene a elevadísimas temperaturas en virtud de los procesos termonucleares que se desarrollan en su interior. Nuestro Sol es una típica estrella de medianas dimensiones.

Observando a simple vista, en una noche serena, podemos distinguir alrededor de tres mil estrellas. Sin embargo, ya en uno de los más gigantescos catálogos estelares, el Palomar Sky Suzuey realizado con el telescopio Schmidt de 122 cm. de Monte Palomar, pueden contarse más de 800 millones de estrellas. El número de estrellas existente en el Universo es enorme: sólo en nuestra Galaxia se encuentran 100 mil millones.

Las estrellas se forman como consecuencia de la condensación de grandes nubes de gases y polvos existentes en el Universo. Acontecimientos como una colisión entre dos de estas nubes o variaciones de temperatura y presión en el interior de una de ellas, inducidas por la actividad de estrellas cercanas, provocan fenómenos de colapso gravitacional: las partículas de gas polvo, entonces, caen hacia un centro de gravedad.

Una gran nube puede fragmentarse en muchos pedazos, cada uno de los cuales entra en colapso hacia un centro propio: en este caso, cada parte de la nube puede darle vida a una estrella. Por efecto del colapso la temperatura de la nube aumenta gradualmente, hasta alcanzar valores de una decena de millones de grados: en este punto se desencadenan esas reacciones nucleares que dan vida a una estrella y le proporcionan energía durante toda su existencia.

dilluns, 21 de març del 2011

dimecres, 16 de març del 2011

LA ASTRONOMÍA EN LA ANTIGÜEDAD I


Stonehenge es un monumento ritual prehistórico situado en Wiltshire, en la llanura de Salisbury, al suroeste de Inglaterra, fechado entre los últimos periodos del neolítico (finales de la edad de piedra) y los primeros de la edad del bronce.

Es el más famoso de los monumentos megalíticos de Inglaterra y la estructura prehistórica más importante de Europa. Es muy probable que hubiera sido un lugar de reunión tribal o un centro religioso relacionado con la observación astronómica. Las piedras están alineadas siguiendo patrones astronómicos. Señala las direcciones de salida y puesta de sol en determinados días del año, así como las posiciones de la luna, y sirve para determinar el inicio del verano.

Fue construido en varias fases a lo largo de unos seiscientos años, entre 2200 y 1600 a.C., y la mayoría de sus grandes piedras están colocadas en relación con la Luna y el Sol, y no con las posiciones de las estrellas. Se adoptó ese plan probablemente ya que las declinaciones del Sol y de la Luna tienen ciclos predecibles.


La pirámide de Jufu, generalmente conocida como la "Gran Pirámide", es tal vez uno de los monumentos más famosos del mundo. Su majestuosa mole y la perfección de su estructura le han convertido en el centro de atención de quienes visitan la zona de Menfis desde tiempo inmemorial.
Aunque al parecer la astronomía en Egipto no fué tan detallada como en la Mesopotamia, se llegaron a realizar detalladas observaciones de la salida heliaca de al parecer treinta y seis estrellas cercanas al ecuador celeste, que dividían el año en períodos iguales (decas), de la cual sobresale la estrella Sirio (Sothis), considerada la principal de todas, a la cual se le llamó Sothis.
Es mucho lo que se ha especulado alrededor de las pirámides, y en realidad contienen detalles de interés astronómico; por ejemplo, la Gran Pirámide presenta un fenómeno denominado del rayo, el cual se produce al momento del atardecer en el día del equinoccio y consiste en que el sol ilumina de forma rasante las caras norte y sur, notandose que estas no son totalmente planas, sino que poseen una cierta oblicuidad que hace que la mitad de las caras quede iluminada mientras la otra no.
Otro detalle interesante refiere a la disposición de las pirámides, relativas las unas de las otras como la disposición de las tres estrellas del cinturón de Orión.

El sol