El medio ambiente es un conjunto de elementos abióticos (agua, aire, suelo) y elementos bióticos (organismos vivos). Ambos integran la delgada capa de la tierra llamada “biosfera”: hogar y sustento de todos los seres vivos, incluido, por supuesto, el hombre. A partir de esta definición, entendemos que el hombre y el resto de los elementos bióticos y no bióticos interactúan y se relacionan; pero, es por la acción del hombre, fundamentalmente, que cambia, varía y se modifica sustancialmente el medio ambiente en el que vivimos. Es, por lo tanto, necesario adquirir valores y comportamientos para vivir de manera sostenible y para afrontar los problemas ambientales derivados de nuestra conducta.
Esto nos conduce a un replanteamiento ético, porque educar significa ayudar a las personas a comprender el porqué y el para qué de sus acciones.
La ética se constituye en el pilar básico de la educación ambiental, pues esta es un intento de adecuación de las actitudes humanas a pautas correctas en el uso de los recursos. Los principios de esta ética, que sustenta nuestro modelo de vida, y que debemos superar se definen en:
1. - El hombre es el centro del planeta
2. - Comprensión atomizada del mundo y de la vida
3. - Estimación de la naturaleza como bien inagotable
4. - Valoración de las necesidades por encima de los recursos
5. - Identificación de progreso con el mero crecimiento económico y máxima posesión de bienes
6. - Olvido de la presencia de otros en nuestras vidas
7. - Sobrevaloración del espacio y el modo de vida urbanos
8. - Primacía del presente sobre planteamientos a medio y largo plazo
9. - La falacia de la neutralidad de nuestros actos.
El hombre es el culpable del Impacto ambiental. Hay impacto ambiental cuando una acción o actividad humana genera una alteración en el medio o en alguno de sus componentes. Los impactos se producen por tres causas: en función de los recursos que utiliza, la transformación que genera y los efluentes que emite.
El concepto de Evaluación de Impacto Ambiental nace de la necesidad de estimar el alcance de estos efectos. Pero una cosa es la identificación de un efecto y otra la valoración del impacto. Una valoración de impacto debe abarcar aspectos descriptivos y aspectos predictivos. Así pues, el concepto de impacto es dinámico.
Para la toma de decisiones es necesario actuar a través de tres etapas:
- Concebir el proyecto integrado en su entorno
- Buscar alternativas
- Evaluar estas alternativas.
Los maestros seremos los responsables de que nuestros alumnos salgan de la escuela con conciencia ambiental: debemos enseñarles qué está en sus manos para cambiar lo que les rodea y para ello, prepararemos diferentes actividades que más adelante, iré colgando en el blog.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada